04/02/2026 6:10 AM
PUBLICIDAD
----------
----------

Del show espacial al humano hackeable: la agenda que no te contaron

¿Y si el verdadero truco no fue ocultarte la forma de la Tierra, sino robarte el centro de tu propia existencia?.
----------
----------
PUBLICIDAD
----------

Cosmovisión y cosmogonía: el mapa invisible que manda sobre todo lo demás

Los ponentes arrancan por lo esencial: antes de discutir si la Tierra es esférica o plana, hay que entender qué es una cosmovisión y qué es una cosmogonía.

La cosmovisión es el conjunto de creencias y valores con los que una cultura interpreta la realidad: cómo vemos el mundo, dónde nos ubicamos en él y cómo nos relacionamos con los demás. La cosmogonía, en cambio, se centra en el origen: los relatos, mitos y modelos que explican de dónde viene el universo y la humanidad.

La tesis es simple pero contundente: si aceptas sin revisarla la cosmovisión que te dan las instituciones (escuela, religión, medios, ciencia oficial), estás viviendo en un “software” que no has elegido. Y según los Barea, la mayoría de nosotros hemos heredado un paquete completo: Big Bang, universo en expansión, Tierra que gira a velocidades enormes, vida surgida del azar y un ser humano reducido a accidente cósmico.

PUBLICIDAD
----------

Esta cosmovisión –argumentan– no es neutra: te dice que no eres el centro de nada, que tu vida es una mota de polvo en un vacío indiferente. Y esa idea, repetida desde la infancia, acaba modelando una subjetividad atravesada por la insignificancia y la angustia existencial.

La “herida copernicana”: del centro del universo al polvo cósmico

A partir de Copérnico, la Tierra deja de ser el centro inmóvil de la creación para convertirse en un planeta más, girando alrededor del Sol, dentro de un sistema solar perdido en un universo casi infinito. Freud llamó a esto una de las “grandes heridas narcisistas” de la humanidad: dejar de ser el centro para convertirse en algo marginal.

Los Barea recuperan citas atribuidas a figuras como Freud, Goethe, Hubble, Einstein o astrofísicos contemporáneos para mostrar que incluso dentro de la academia existen dudas y tensiones sobre el principio copernicano y sobre la idea de que ocupamos un lugar totalmente ordinario y carente de privilegio cósmico.

La lectura que proponen es clara: más allá de que la Tierra sea plana o esférica, la narrativa de que “no somos el centro de nada” ha generado una cultura profundamente sola, sin propósito y sin relación viva con el cosmos. En lugar de sentirnos parte central de una creación con sentido, se nos educa como pasajeros accidentales de un universo mecánico.

Religión, ciencia y poder: la cosmología como herramienta de ingeniería social

Otro eje fuerte de la charla es el cuestionamiento del relato clásico de “ciencia contra religión”. Los ponentes señalan que muchas piezas clave del modelo moderno –la unidad astronómica, la idea del núcleo terrestre, el propio Big Bang– nacen de personajes vinculados al mundo religioso: jesuitas, sacerdotes científicos, etc.

A partir de aquí sugieren una hipótesis revisionista: la doctrina copernicana habría sido impulsada y consolidada con el apoyo de estructuras religiosas y políticas, como el Vaticano y los Estados europeos, no solo por su “verdad científica”, sino por su poder como narrativa de control. La secuencia que describen es:

Primero, se saca la divinidad del interior del ser humano y se externaliza en religiones jerárquicas con pontífices como intermediarios.
Después, se desplaza a la Tierra del centro del universo, sustituyendo la idea de Dios por la idea de azar, dejando al ser humano como un producto casual de procesos ciegos.

El resultado: una humanidad más fácil de manipular, porque se percibe a sí misma como irrelevante, desconectada y reemplazable.

PUBLICIDAD
----------

Dudas dentro del modelo: cuando los propios astrónomos incomodan al principio copernicano

Los Barea presentan fragmentos de obras y declaraciones de astrónomos y astrofísicos que plantean problemas al modelo estándar: alineaciones “sospechosas” en el fondo cósmico de microondas, anomalías en la distribución de materia oscura, cuestionamientos a la energía oscura y al principio de que “no ocupamos ninguna posición especial”.

Según ellos, algunos de estos científicos admiten que, si se aceptara que la Tierra ocupa una posición central o privilegiada, se derrumbaría buena parte del paradigma cosmológico actual. Y sin embargo, esa posibilidad es descartada no tanto por los datos, dicen, como por su carga filosófica y metafísica: sería “intolerable” volver a un universo que nos coloca en el centro.

Aquí el informe debe matizar: la mayoría de la comunidad científica sigue defendiendo el modelo estándar basándose en observaciones y predicciones verificables. Pero el hecho de que existan fisuras, debates y pequeñas herejías internas demuestra que la cosmología real está lejos de ser un bloque monolítico e incuestionable.

Geocentrismo simbólico: patrones armónicos, cosmos eléctrico y belleza como argumento

Uno de los momentos visuales de la charla gira en torno a los patrones geométricos generados cuando se modelan los movimientos de los planetas suponiendo a la Tierra en el centro. Esos trazos –recuperando trabajos atribuidos a Cassini y otros– generan figuras que parecen mandalas, con una armonía visual notable.

La lectura que proponen es doble:

Por un lado, como argumento matemático y simbólico a favor de un geocentrismo (al menos dinámico) en el que la Tierra ocupa el punto de referencia privilegiado.
Por otro, como pista de un “cosmos eléctrico”, donde las interacciones fundamentales no serían gravitacionales en el sentido clásico, sino electromagnéticas, coherentes con patrones de campo y frecuencias.

Aunque estas hipótesis se alejan del consenso físico actual, funcionan dentro de la narrativa Barea como una invitación a rescatar la idea de un universo ordenado, armónico y cargado de significado, frente a un espacio vacío y caótico gobernado por fuerzas ciegas.

El “show espacial”: agencias, cables invisibles y la imposibilidad de auditar el espacio

El informe entra luego en terreno más polémico: la crítica frontal a las agencias espaciales, especialmente NASA, así como a programas espaciales de otras potencias.

Los Barea muestran vídeos de supuestos errores en transmisiones desde la Estación Espacial Internacional: movimientos de ropa y cuerpos que interpretan como indicios de cables, caídas de objetos que no se corresponden –según ellos– con un entorno en microgravedad, y montajes que considerarían propios de un plató. Denuncian también que ningún ciudadano puede auditar de forma independiente lo que se afirma haber hecho en la Luna, en Marte o en otros cuerpos celestes.

PUBLICIDAD
----------

Aquí la tensión es máxima: las misiones espaciales tienen abundante documentación técnica y soporte internacional, mientras que las acusaciones de montaje se apoyan sobre todo en análisis de vídeos y desconfianza estructural. Pero el punto de fondo que subrayan es sociopolítico: cuando el espacio se convierte en un relato inaccesible, gestionado por agencias opacas, se transforma en un terreno perfecto para justificaciones de gasto militar, proyectos tecnológicos y narrativas de miedo global.

Del Informe Iron Mountain al Proyecto Blue Beam: la sustitución de la guerra y la última carta alienígena

Uno de los bloques clave de la charla se centra en el llamado “Informe Iron Mountain” y en el Memorándum 200 atribuido a Kissinger, textos que, según los ponentes, esbozarían alternativas a la guerra tradicional:

– Contaminación ambiental intensificada.
– Programas de eugenesia aplicada.
– Programas espaciales masivos sin meta concreta.
– Una amenaza extraterrestre establecida y reconocida.

Sobre esta base conectan con la teoría del “Proyecto Blue Beam” (conocida teoría conspirativa no demostrada), que postula una gran escenificación tecnológica –incluso holográfica– destinada a simular una invasión alienígena o una “llegada” desde los cielos, justificando así la instauración de un gobierno mundial de control total bajo la excusa de la unidad frente a un enemigo común.

El relato se refuerza con declaraciones públicas de líderes como Ronald Reagan, que fantaseó en la ONU con lo rápido que se uniría la humanidad si enfrentara una amenaza desde el espacio. La lectura Barea: el enemigo externo es la excusa perfecta para consolidar un nuevo orden mundial que ya se anuncia abiertamente en foros internacionales.

Aquí es importante subrayar: la existencia de planes detallados para una falsa invasión alienígena no está demostrada con pruebas verificables; estamos en el terreno de hipótesis e interpretaciones. Pero como narrativa de investigación crítica sirve para iluminar una tendencia real: el uso del miedo global (clima, virus, terrorismo, asteroides, extraterrestres) como herramienta para justificar medidas de control cada vez más profundas.

De Disney a Davos: la siembra cultural del imaginario extraterrestre

Los Barea sostienen que antes de implementar un relato a nivel político, se siembra en la cultura. Y trazan una línea temporal muy clara:

– Walt Disney y Von Braun popularizando viajes espaciales y conquista de la Luna en los años 50.
– Hollywood normalizando naves, invasiones, contactos y “anunnakis” a través de películas y series.
– Programas de divulgación que reinterpretan obras religiosas y mitológicas como visitas de “naves espaciales”.
– Documentales y congresos con “insiders” que siempre hablan de un amigo de un amigo, pero nunca aportan pruebas decisivas.

El objetivo, según su lectura, es construir un imaginario colectivo donde la intervención extraterrestre sea verosímil y deseable. Cuando la idea ya está instalada, es más fácil usarla como marco para una operación política o tecnológica futura.

En paralelo, señalan el crecimiento de fuerzas espaciales militares (como la Space Force de EE.UU. o estructuras equivalentes en Europa) y lo interpretan como infraestructura de una futura narrativa bélica “desde el cosmos”.

Atlas, asteroides y arquetipos: del miedo al cielo al peso sobre la nuca

Uno de los pasajes más sugerentes es el uso del mito de Atlas como puente simbólico.

Por un lado, ATLAS es el acrónimo de sistemas de alerta de asteroides y de grandes instrumentos de observación. Por otro, Atlas, en la mitología, es el titán condenado a sostener la bóveda celeste sobre sus hombros.

Los Barea juegan con esta doble lectura:

– La narrativa actual de asteroides peligrosos potenciaría el miedo a lo que viene “de arriba” y justificaría inversiones masivas en defensa espacial.
– El mito original de Atlas, en cambio, habla del peso del mundo sobre la conciencia, del alma humana cargando con la responsabilidad de su existencia.

La conexión se hace aún más íntima cuando recuerdan que la primera vértebra cervical se llama precisamente Atlas, porque sostiene la “bóveda craneal”. Microcosmos y macrocosmos vuelven a reflejarse: lo que ocurre en el cielo simbólicamente ocurre en nuestro cuerpo.

El mensaje implícito: podemos elegir ver a Atlas como símbolo de miedo y condena (amenazas cósmicas, castigo, carga insoportable) o como símbolo de fuerza interior y responsabilidad (sostener el sentido de nuestra vida, asumir nuestro centro).

Harari, animales hackeables y el sueño del transhumanismo

En la parte final, la charla se desplaza hacia el presente más inmediato: la era de la digitalización total, la biotecnología y la inteligencia artificial.

Los Barea recuperan declaraciones públicas de Yuval Noah Harari en el Foro de Davos, donde habla de “humanos hackeables” y de la necesidad de superar la idea de alma y libre albedrío para gestionarlos como sistemas biológicos predecibles. Interpretan estas ideas como la culminación del proceso iniciado con la cosmovisión copernicana: primero se nos saca del centro del universo, luego se nos convierte en productos del azar, y finalmente se nos reduce a máquinas programables.

Para ellos, el transhumanismo –la promesa de alargar la vida, fusionar humano y máquina, optimizar cuerpos y mentes– no es más que la huida desesperada de una cultura que no acepta la muerte ni reconoce la dimensión espiritual del ser humano. Si solo somos materia, la única salida es intentar inmortalizar esa materia, aunque sea a costa de perder lo poco que queda de libre albedrío.

Alma, reencarnación y leyes invisibles: lo que las antiguas tradiciones no olvidaron

Frente a ese vacío, la charla propone recuperar una visión más antigua y transversal: la de un ser humano compuesto de cuerpo, alma y espíritu, presente en múltiples tradiciones.

Se evocan:

– La metempsicosis griega y la reencarnación en el cristianismo primitivo antes de ciertos concilios.
– La rueda del samsara en el budismo y el ciclo de reencarnaciones en el hinduismo.
– El Bhagavad-gītā, donde Krishna recuerda a Arjuna que él no es su cuerpo, que lo real es lo que no cambia, y que la muerte es un tránsito, no un final.

En paralelo, se reinterpretan conceptos como karma, ley de correspondencia y acción–reacción, buscando puentes con formulaciones científicas como la tercera ley de Newton. El argumento es más filosófico que físico, pero apunta a una idea central: nada de lo que hacemos se pierde; todo genera una consecuencia que tarde o temprano regresa.

Así, el sufrimiento, los conflictos y las crisis no serían castigos arbitrarios, sino oportunidades de ajuste, aprendizaje y expansión de conciencia. Aquí la cosmología vuelve a ser íntima: no se trata solo de cómo se mueve la Tierra, sino de cómo nos movemos nosotros por la vida.

El camino del héroe: del complot exterior al trabajo interior

La conclusión de los Barea es incómoda para cualquier espectador que busque únicamente culpables externos. Sí, existe –según ellos– una élite que manipula narrativas, controla discursos, diseña miedos globales y vacía de sentido la existencia humana. Pero esa no es toda la historia.

El verdadero punto de inflexión, insisten, es individual. No importa tanto si se alcanza o no la mística “masa crítica” a nivel global; cada persona que asume su propio proceso de revisión, que reescribe su cosmovisión y alinea pensamiento, sentimiento y acción, ya encarna el 100% de la masa crítica en su propia vida.

El “camino del héroe” no se recorre derribando gobiernos ni insultando científicos, sino atravesando el propio laberinto interior: enfrentar el ego, seguir el hilo del alma (Ariadna), llegar al centro y descubrir que, donde esperabas encontrar un monstruo, te espera el amor como fuerza organizadora.

En este marco, la pregunta “¿La Tierra es plana o esférica?” deja de ser el centro del debate. Lo crucial pasa a ser:

– ¿Quién definió la cosmovisión que rige tu vida?
– ¿Desde qué lugar te relacionas con la muerte, el sentido, el sufrimiento y la responsabilidad?
– ¿Eres un animal “hackeable” o un ser con alma y espíritu que puede reescribir su destino?

Conclusión: recuperar el centro, más allá de la forma del planeta

El informe nos deja frente a un punto delicado: la revisión de la cosmología no es una moda friki ni un simple choque entre “terraplanistas” y “globers”. Lo que está en juego es el centro simbólico de la experiencia humana.

Si aceptamos sin cuestionar que somos producto del azar en un universo indiferente, la angustia existencial, el transhumanismo y el vaciamiento espiritual parecen casi inevitables. Si, en cambio, nos atrevemos a preguntar –como Dalí– cuál es realmente nuestra cosmogonía, entonces la cosmología deja de ser dogma y vuelve a ser aventura intelectual y espiritual.

No hace falta compartir todas las tesis de los Barea para reconocer algo incómodo: nuestra visión del universo ha sido, durante siglos, un proyecto político, religioso, científico y mediático al mismo tiempo. Y hoy, en plena era de humanos “hackeables” y amenazas extraterrestres en prime time, volver a pensar qué creemos sobre el cosmos es un acto de higiene mental y de resistencia espiritual.

El desafío que dejan sobre la mesa no es que cambies de modelo astronómico, sino que dejes de vivir con uno prestado. Que destiles tu propia cosmovisión, con la mejor información disponible, pero también con la honestidad radical de mirar hacia dentro. Porque quizá, incluso en un universo inmenso, el centro siga estando en el único lugar donde siempre estuvo: en la conciencia que lo mira.

PUBLICIDAD
----------

INFORMES RELACIONADOS

En un mundo donde la política, la religión y la tecnología parecen estar cada vez más entrelazadas, se vislumbra una narrativa donde Donald Trump se convierte en una figura trascendental.

A lo largo de su carrera política y personal, Trump ha sido vinculado a diversas interpretaciones mesiánicas, algunas de ellas promovidas desde sectores religiosos y medios conservadores que lo ven como un «elegido» o un «Mesías» de Occidente. Este informe explora cómo se ha construido esta imagen en torno a su figura, analizando los simbolismos y las interpretaciones que lo sitúan no solo como un líder político, sino como un catalizador de eventos proféticos y geopolíticos que impactan a nivel mundial.

Puntos Principales

  1. Etimología y simbolismo del nombre de Donald Trump
    Desde su ascenso político, algunos sectores religiosos han asociado el nombre de Trump a connotaciones mesiánicas, afirmando que «Donald» implica un «gobernante del mundo». Además, se ha señalado su llegada al poder en un año con relevancia cabalística: el 5777 del calendario judío.

  2. El concepto del “Mesías de Edom”
    La tradición cabalística y rabínica sitúa al «Mesías de Edom» como una figura que actuará antes de la llegada del verdadero mesías esperado por Israel. Rabinos ortodoxos y otros grupos han vinculado a Trump como este precursor, especialmente por sus políticas y apoyo a Israel.

  3. El respaldo religioso de los evangelistas estadounidenses
    Grupos evangélicos en Estados Unidos ven en Trump a un salvador que ha sido «enviado por Dios» para proteger a Israel y defender el cristianismo en el país. Pastores y líderes han promovido esta narrativa, asegurando que su rol es fundamental en el cumplimiento de las profecías bíblicas.

PUBLICIDAD
----------
  • 4- Simbolismo en torno al “Tercer Templo”
    Durante su mandato, Trump impulsó los Acuerdos de Abraham y el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, pasos que muchos religiosos interpretan como el camino a la reconstrucción del Tercer Templo, un suceso clave en la narrativa de los últimos tiempos.

  • 5- El vínculo con figuras de la tecnología y el transhumanismo
    En esta «Segunda Venida» de Trump, se asocia además su influencia con la de figuras tecnológicas como Elon Musk, quienes traen consigo una agenda de expansión hacia el espacio y la implantación de tecnologías como los microchips, que se asocian a profecías apocalípticas.

PUBLICIDAD
----------
  • 7- El simbolismo en campañas y productos
    Productos como la «Biblia de Trump» y campañas con eslóganes como «B4 24» refuerzan la imagen mesiánica que sectores han proyectado sobre él, representándolo en poses mesiánicas y asociándolo con valores bíblicos.

  • 8 – El discurso del “antimaterialismo” y el retorno a la espiritualidad
    Desde los seguidores de Trump, se impulsa una narrativa de lucha contra un sistema dominado por élites políticas y tecnológicas, describiéndolo como una figura disruptiva y salvadora en una «guerra espiritual».

¡Donald Trump como figura mesiánica! ¿Crees en la conexión entre religión y política? Este video explora cómo se construye su imagen como el «Mesías de Edom» 🌐 y el impacto que esto tiene en Israel, el tercer templo y la política global. ¡Déjanos tu opinión y sumérgete en este fascinante debate! 🔥📜

PUBLICIDAD
----------

Conclusión: El Futuro de Israel y la Incógnita del Tercer Templo

La paradoja de Donald Trump y su conexión con el Tercer Templo deja más preguntas que respuestas. ¿Estamos presenciando el renacimiento de Israel bajo un nuevo orden, inspirado en el simbolismo del Tercer Templo? ¿O acaso es esta la antesala de una compleja estrategia que Trump y sus aliados utilizan para afianzar su poder en una de las zonas más sensibles del planeta?

Mientras estas incógnitas persisten, lo cierto es que cada paso en este proceso está cargado de un simbolismo que trasciende fronteras. Israel, Trump, el Tercer Templo: cada uno de estos elementos actúa como pieza en un juego geopolítico y espiritual que marca el pulso de nuestro tiempo.

Para conocer más sobre esta fascinante conexión entre profecía y política, te invito a ver el video que hemos preparado. Suscríbete a nuestra web y ayuda a que esta labor de investigación independiente siga creciendo. Con tu apoyo, podemos continuar explorando los enigmas de nuestro tiempo y ofreciéndote contenido exclusivo y bien fundamentado.

PUBLICIDAD
----------

INFORMES RELACIONADOS

La reciente victoria electoral de Donald Trump ha desencadenado una tormenta de teorías y análisis sobre el papel de las élites y el poder oculto en Estados Unidos.

El país atraviesa uno de sus momentos más divisivos, y esta elección parece haber abierto una nueva etapa de confrontación entre el mandatario y aquellos que ostentan el verdadero poder detrás de los escenarios. Con figuras como George Soros, su hijo Alexander, y medios influyentes como The Economist aparentemente opuestos a Trump, el telón de fondo de esta elección se llena de sombras, conflictos y posibles conspiraciones que el ciudadano común rara vez alcanza a vislumbrar.

Los Medios de Comunicación y la Campaña Contra Trump

Desde la perspectiva de muchos, la elección estuvo marcada por una campaña mediática que intentó desacreditar a Trump. Medios influyentes como The Economist publicaron portadas con títulos que generaban temor e incertidumbre sobre el posible retorno de Trump. Aunque este tipo de cobertura pueda parecer normal en el entorno de la política estadounidense, hay quienes creen que su propósito es mucho más profundo: crear un clima de desprestigio que facilite la aceptación de políticas y figuras más alineadas con la agenda globalista, como Kamala Harris.

The Economist, un medio respetado por su capacidad para prever movimientos de poder y eventos globales, no solo reflejó una postura crítica hacia Trump, sino que, en sus páginas, insinuó que una administración Harris beneficiaría a las élites británicas y a los poderosos grupos económicos. Algunos analistas sugieren que estos mensajes sutiles podrían interpretarse como una advertencia: la preferencia de las élites está clara, y el regreso de Trump representa un freno a los planes de cambio estructural y a la reconfiguración económica global que muchos promueven.

VER EL VIDEO

EXCLUSIVO
PUBLICIDAD
----------

Un Retorno que Desafía las Agendas Globales

En su primer mandato, Trump bloqueó o retrasó múltiples iniciativas globales de la ONU y de otros organismos internacionales. Sus políticas nacionalistas y su rechazo al multilateralismo llevaron a un retraso en la implementación de ciertos programas globalistas, especialmente aquellos que buscan reformar los sistemas sociales y económicos bajo una visión más progresista y tecnológicamente controlada. Algunos expertos afirman que estas iniciativas necesitan la caída de Estados Unidos como potencia única para abrir espacio a un nuevo orden global, donde países como China tengan mayor influencia bajo un modelo de control social y tecnológico centralizado.

La Dualidad del Poder: Elon Musk y Bill Gates

En el plano tecnológico, dos figuras emblemáticas simbolizan la división en esta lucha por el control del futuro: Elon Musk, ahora aparentemente aliado de Trump, y Bill Gates, vinculado a la campaña de Harris. Musk representa el transhumanismo y el avance hacia un futuro donde la tecnología y la biología se fusionan, una agenda que podría tomar impulso bajo el nuevo mandato de Trump. Gates, en cambio, es un pilar en el desarrollo de políticas de salud global, identificación digital y moneda digital única, propuestas que tienden a fortalecer estructuras de control centralizado.

PUBLICIDAD
----------

La colaboración de Musk en el equipo de Trump sugiere una apuesta por el desarrollo de la inteligencia artificial y el transhumanismo, avances que, aunque tecnológicos, abren profundas preguntas éticas y filosóficas sobre el papel de la humanidad en un futuro cada vez más digital y menos orgánico. Por otro lado, la influencia de Gates en la agenda progresista encarna el ideal de un mundo interconectado y regulado, con una vigilancia sanitaria, económica y digital nunca antes vista. Esta división entre ambos magnates añade una capa de complejidad a la lucha de poder, haciendo que cada elección no solo defina el futuro de Estados Unidos, sino también los cimientos del próximo modelo social global.

¿Un Cambio de Época o la Última Elección de una Era?

La victoria de Trump podría marcar un giro inesperado en el devenir de las agendas globalistas, ralentizando un proceso que parecía inevitable. Pero si observamos las declaraciones de varios líderes y analistas, esta puede ser también una advertencia de que el propio sistema estadounidense podría estar en riesgo. Las élites, algunas de las cuales favorecen abiertamente a figuras progresistas, podrían aprovechar el nuevo mandato de Trump para socavar la estabilidad de Estados Unidos y facilitar así la transición hacia un modelo de liderazgo global más unificado, una estructura que le quite protagonismo a Estados Unidos como potencia dominante.

¿Podría esta elección ser el último acto de un Estados Unidos hegemónico? La respuesta aún es incierta. Sin embargo, la próxima administración Trump enfrenta la colosal tarea de no solo gobernar, sino de resistir a una serie de fuerzas que buscan, en última instancia, reformular el papel de Estados Unidos en el mundo.

PUBLICIDAD
----------

Conclusión: Una Batalla por el Futuro

Este es el inicio de una nueva fase en la historia contemporánea. La batalla entre Trump y las élites globales representa mucho más que una simple contienda política; es una disputa entre dos visiones del futuro, una centrada en la soberanía y otra en un sistema de gobernanza mundial controlado tecnológicamente. El desenlace de esta lucha podría definir no solo el destino de Estados Unidos, sino el de todos nosotros.

¿Te interesa profundizar más en estos temas y desentrañar lo que está en juego? Te invitamos a ver nuestro video relacionado y descubrir un análisis más detallado. Además, considera suscribirte a nuestra web y colaborar con los gastos del servidor. Tu apoyo es esencial para que podamos seguir investigando y proporcionando contenido de calidad que desafíe las narrativas convencionales. Únete a nosotros en este camino de conocimiento y reflexión.

PUBLICIDAD
----------

INFORMES RELACIONADOS

INFORMACIÓN VITAL PARA OPERAR EN LA MATRIX

El Trivium es presentado como un método antiguo para descubrir la verdad y liberar el potencial humano, pero que ha sido suprimido para mantener a las masas en la ignorancia y servidumbre.

Se define como un camino hacia la verdad que consiste en gramática, lógica y retórica, o en términos de entrada, procesamiento y salida, para discernir entre hechos y ficción. Se argumenta que su dominio permite claridad de pensamiento y empodera para generar cambios positivos en la vida y en el mundo. Se plantea como una alternativa al sistema educativo convencional, preparando para la libertad mental y física. Además, se insta a aplicar los principios del Trivium para desafiar la desinformación y buscar la verdad objetiva en todos los aspectos de la realidad.

Por otro lado, se menciona la teoría de la Tierra plana como parte del engaño global y se llama a conocer el mundo más allá de las narrativas impuestas.

¿Qué es el Trivium?

El Trivium se presenta como un camino hacia la verdad, compuesto por tres componentes principales: gramática, lógica y retórica. Estos elementos se entrelazan para formar un método sistemático para el pensamiento crítico, cuyo propósito es discernir entre hechos y ficción. En esencia, el Trivium sirve como una brújula para navegar la realidad y liberar el verdadero potencial de uno mismo.

Raíces y Definiciones

El término «Trivium» tiene sus raíces en el latín, que significa literalmente «tres caminos» o «tres caminos hacia la verdad». En el contexto antiguo, estos caminos se entendían como conocimiento, comprensión y sabiduría. Más específicamente, el Trivium se desglosa en gramática, lógica y retórica, que representan las etapas de entrada, procesamiento y salida de información, respectivamente.

VER EL VIDEO

EXCLUSIVO
PUBLICIDAD
----------
PUBLICIDAD
----------

Aplicación del Trivium

El Trivium no solo es una herramienta para discernir la verdad, sino que también se considera una forma de liberación de la matriz de la ignorancia. Al dominar este método, uno puede cultivar la claridad de pensamiento y filtrar las impurezas mentales que nublan la comprensión de la realidad. Asimismo, el Trivium capacita a las personas para actuar de acuerdo con la verdad y la moralidad, lo que les permite generar un cambio positivo tanto en sus vidas como en el mundo en general.

El Trivium y la Educación

Aunque el Trivium ha sido suprimido en gran medida del sistema educativo convencional, se plantea como una alternativa poderosa. Mientras que las escuelas públicas a menudo perpetúan un sistema de adoctrinamiento diseñado para mantener a las masas en la ignorancia y la servidumbre, el Trivium, basado en las artes liberales, promueve la libertad mental y física. Es la misma educación clásica que han recibido durante milenios los hijos de las élites adineradas.

Desafío a la Desinformación

En un mundo saturado de desinformación y engaños, el Trivium emerge como una herramienta indispensable para desenmascarar las mentiras y buscar la verdad objetiva. Al aplicar sus principios de manera sistemática, uno puede desentrañar el tejido de falsedades que envuelve nuestro entendimiento del mundo. Se insta a los individuos a ser guardianes de la verdad, campeones de la razón y buscadores de iluminación a través del conocimiento, la comprensión y la sabiduría.

Conclusión

En conclusión, el Trivium representa un camino hacia la verdad y la libertad en un mundo lleno de engaños y desinformación. A través de la aplicación de sus principios, los individuos pueden liberarse de la matriz de la ignorancia y alcanzar un nivel más profundo de comprensión y discernimiento. Es nuestro deber como buscadores de la verdad aplicar los principios del Trivium no solo al engaño global, sino a todos los aspectos de la realidad que desafían nuestra comprensión. En última instancia, el Trivium nos capacita para alcanzar nuestro verdadero potencial como seres humanos y contribuir a un mundo más justo y equitativo.

PUBLICIDAD
----------

VER EL VIDEO INFORME

PUBLICIDAD
----------
Facebook
Twitter
WhatsApp
Telegram

Únite a Nuestro Grupo & Canal de Telegram

Únete para estar en contacto permanente y ademas aportarnos datos, videos, articulos, información, etc y tambien
TELEGRAM

CON.GRACIAS POR APOYAR
NUESTRO TRABAJO

PUBLICIDAD
----------

MUCHAS GRACIAS POR RESERVAR SU ENTRADA

EN BREVE NOS PONDREMOS EN CONTACTO PARA REALIZAR EL PAGO FINAL Y ASÍ PODER RECIBIR EL TICKET DE ENTRADA.